jueves, 10 de abril de 2008

Leyenda sobre el volcán Ceboruco

En el cráter de un volcán apagado vivía sola y desamparada una hermosa paloma, una vez tuvo la idea de curiosear en otros lugares, en eso estaba, cuando de pronto alzó su mirada al cielo y vio una parvada de palomas, entonces se apresuró y volando rápido se incorporó a ellas; de pronto la capitana de esa parvada se dirigió a ella y le preguntó ¿ a dónde vas? y ella contestó, quiero ir con ustedes a conocer nuevas tierras, pero nosotros vamos a las islas de Australia y está muy lejos, si tu cuerpo resiste entonces síguenos. En el viaje hubo algunos peligros pero el más difícil fue cuando sorpresivamente se encontraron con un huracán; las otras palomas supieron sortear el huracán; sin embargo, la paloma del volcán inexperta no supo hacer lo mismo y de pronto fue zarandeada y arrojada a un pastizal. Se acercaba la noche y buscó un árbol para dormir, al día siguiente al despertar se dio cuenta que estaba sola y presurosa voló intentando seguir la ruta por donde se fueron las demás; era inútil y creyó que lo mejor era regresar. Por lo tanto emprendió el vuelo de regreso encontrándose un nido abandonado en la copa de un árbol frondoso, al mirar a lo lejos distinguió una ave que volaba hacia el lugar donde ella se encontraba, se quedó quieta y llegó un apuesto y galán palomo que al verlo se quedó con el pico abierto y sin poderse recuperar de su asombro escuchó del palomo que le dijo ¿qué hace tan sola una hermosa y sensual paloma? y ella sonrojada le contesta, estoy perdida y tengo mucho miedo y el palomo le comenta, no te preocupes, yo te cuidaré y por esta noche te presto este nido que es mío para que duermas en él. Sintiéndose halagada y protegida se enamoró de aquel apuesto galán y quedándose a vivir con él se casaron, disfrutando de su amor que a ambos los había tomado de sorpresa, viviendo desde entonces felices para siempre.